LXIII Edición: Temporada de lluvias

¿Qué es tu esencia?

En cierta ocasión dos amigas que desde la niñez no se habían vuelto a ver se reencontraron en un retiro espiritual. Era un lugar hermoso, había playa, arena, sol, mar. Su reencuentro las llenó. Una de ellas, Navsaroop, estaba impartiendo un taller, la otra mujer era Natalia, quien estaba tomando la sesión. No podía creer lo que veía, su amiga estaba de alumna. Al terminar la primera parte del taller y después de comer, Navsaroop abrazó a Natalia y le dijo -vamos a caminar para que respiremos este aire que te hará sentir de vuelta a la niñez-.

Recordando varios momentos mientras caminaban en la playa, Navsaroop le preguntó a Natalia ¿Qué es tu esencia? Sin saber que contestar, Natalia se quedó callada, pensativa y no supo qué decir. Prosiguió Navsaroop diciéndole que simplemente se diera cuenta de lo hermosa y bella que es, por dentro y por fuera; esa belleza interior es tu esencia, lo que te hace sentir feliz. -Te voy a contar un secreto para estos momentos que estamos viviendo con miedo, ansiedad, tristeza y en los que crees que la vida está en tu contra, que tus problemas no se resuelven. Precisamente esa belleza interior, esa esencia, es con la que tienes que hablar, para eso te comparto este secreto que a mí me ha llevado de inmediato a ver la vida y saber sobrellevarla con felicidad y gratitud.-

Natalia le preguntó a su maestra, ¿entonces qué puedo hacer para estar aquí y ahora sin sentirme agobiada por problemas, sin temor? Navsaroop respondió -la conexión entre tu voz interior y tu corazón es muy poderosa y es la clave que a su vez te conectará con tu cerebro, con tus pensamientos.- Natalia se le quedó mirando y preguntó – ¿Cómo?

Navsaroop le explicó – el primer paso para encontrarte con tu esencia y preguntarle a tu corazón, es escuchar con atención mis palabras, ahora estás sentada platicando conmigo, cómodamente. Haces una respiración profunda y exhalas lo más profundo que puedas, cierras tus ojos mientras sigues respirando profundamente, llenándote de paz y amor. Relájate, ahora mientras exhalas lentamente, te rodeas de un color verde esmeralda. Sigues respirando profundo y exhalando muy lento. Ahora con tu mano izquierda toca tu pecho lo más cerca de tu corazón, respira profundo y dile a tu corazón que lo amas y que lo cuidarás. Exhala lento y le platicas la preocupación. Vuelves a respirar profundamente y al exhalar lentamente tu corazón te responderá con esa sabiduría. Recuerda que tu respiración es la portadora de energía para que el corazón funcione y esa esencia, ese verdadero ser que eres, estará mas vivo. Antes de regresar al presente, respira color, un rosa como las flores y huele ese aroma que despide la flor, visualízate y siente como esa preocupación ya no está. Respirar, visualizar, sentir y enviar al universo ese pensamiento y desde ese momento que te conectaste poniendo tu mano en tu corazón, uniste tu cuerpo con tu mente. Es ahí donde te vuelves seguro de ti, sientes que la vida es divina, vives con más plenitud-. Natalia lo intentó, algo cambiaba. 

Navsaroop continuó -la respiración es tu vida, piensa como obtienes energía para que tu cuerpo se mueva. Cuando sientes hambre lo alimentas con frutas, verdura, semillas y pan. Si tiene sed, lo haces con agua o jugos. Ese tipo de energía es de segunda y tercera clase y una persona puede prescindir de estos alimentos durante muchos días, incluso durante meses y años, pero si dejas de respirar tu cuerpo deja de funcionar. ¿Se puede vivir sólo de respirar? Sí se puede. Tenemos varios ejemplos, como algunos grandes maestros, quienes meditaban hasta 40 días y entraban en estado de iluminación, durante ese tiempo no comían ni bebían. También hay personas llamadas pranistas -personas que viven sólo con respirar-  y hay otras que miran al sol. Sungazin, este método se hace al amanecer y al atardecer. Todos ellos están saludables y viven en un estado de felicidad.

Respira con conciencia y no sólo por el hecho de que es parte de tu sistema respiratorio en automático, respira para que estés en este momento presente y tus pensamientos no te atormenten. Escucha como entra el aire por tu nariz, siente a donde se dirige, observa qué sientes al sostener ahora esa inhalación lo mas que puedas y exhala lento. En ese momento entran millones de fotones, energía, prana, qi, chi, etc. a tu cuerpo, y emites biofotones. Por tus circuitos eléctricos corre esa energía, estos circuitos son tu sistema nervioso, este prana se puede ver con facilidad en el aire que respiras. Si observas el cielo, de preferencia cuando es de día, encontrarás diminutos puntitos que aparecen y desaparecen de color plateado, esa es energía que entra a tu cuerpo a través del oxígeno, dentro de ti se convierte en luz. Esta luz la puedes observar alrededor de tu cuerpo, se llama aura.- Las dos se quedaron mirando el horizonte en la playa, son enseñanzas de vida.

Créditos de la imagen: Proporcionada por la autora.

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